Vecinos denuncian que empresa convirtió el lecho del río Malleco en un camino para el tránsito de camiones

Intervención se habría producido en los alrededores del popular balneario de La Arcadia, en Angol.

Vecinos y dirigentes del sector de Itraque, en Angol, formularon una denuncia sobre intervención del lecho del río Malleco, lo que a su juicio ha provocado un severo daño a la ecología del sector, ubicado en las cercanías del popular balneario de La Arcadia.

De acuerdo a los habitantes del lugar, el cauce habría sido intervenido para ser utilizado como camino para el paso de camiones cargados con áridos que se encuentran trasladando ese material para la construcción de un condominio que se emplaza en el mismo sector, el que sería propiedad de un empresario local.

Los vecinos aseguran que los camiones efectúan esta maniobra con la finalidad de evadir el paso por el puente La Arcadia, que solo permite el tránsito de vehículos de hasta 10 toneladas, por lo que utilizan derechamente como camino el lecho del río, unos metros más abajo del citado viaducto y no solamente cruzan el río, sino que derechamente transitan por el cauce durante largos trechos y no usan la vía que se encuentra asfaltada y que cruza aquel sector.

Agregaron que las obras habrían intervenido el río en forma arbitraria, bajo conocimiento de las autoridades comunales y provinciales, sin que nadie haya tomado medidas al respecto.

TESTIMONIO
Sergio González, vecino del sector de Itraque y además dirigente deportivo, entregó su testimonio, diciendo que “es enorme la inconciencia y la pasividad de las autoridades en torno a este tema. Todos saben la cantidad de abusos y atropellos a la ley que han ocurrido aquí de parte de este empresario y nadie hace nada. Las autoridades se encuentran en silencio. Han transformado el río en una verdadera carretera para los camiones. Dejan el barrial río abajo, matan los peces, contaminan el río, modifican su cauce y todos se hacen los tontos”.

Una de las consecuencias inmediata del uso del río como camino, es la aparición de barro que enturbia las aguas río abajo, afectando a bañistas, habitantes del sector y a todo el ecosistema en general, aseguró.

“Los camiones, aunque no tengan filtración, siempre llevan consigo gran cantidad de aceite y petróleo en su estructura, lo que va a contaminar el río al pasar por el agua, pero eso a nadie parece importarle. Ya no hallamos a quien recurrir, por lo que decidimos hacerlo público y ver así si las autoridades se hacen cargo de este problema”, sentenció González.

Efectuadas las consultas al director regional de Obras Hidráulicas en La Araucanía, Héctor Méndez, se abstuvo de entregar un juicio acerca de la situación, argumentando que primero deberá inspeccionar en terreno el hecho, por lo que comprometió la presencia de un inspector en el lugar lo antes posible, el que deberá reunir antecedentes para establecer si se está cometiendo una ilegalidad en torno a lo denunciado por loa vecinos.

Por Rodrigo Zurita.

CASOS ANTERIORES

Varios antiguos angolinos recuerdan con nostalgia una serie de intervenciones que han producido las empresas hacia el ecosistema, las que terminaron sin mayores movimientos sociales ni medidas de la autoridad que revirtieran lo sucedido, lo que muchos de los propios habitantes de la capital de Malleco han llamado “la pasividad angolina”.

Entre los casos más recordados se cuenta el secado de la conocida laguna Los Alpes, que efectuó una empresa forestal hace algunas décadas.

Esta laguna, que si bien tuvo un origen artificial en el siglo pasado, servía para la nidificación de distintos tipos de aves y se había convertido en una reserva de agua y una atracción turística de la zona, desapareció al poco tiempo de su intervención y su lugar es ocupado por bosques de especies exóticas.

Otro caso más reciente es el secado del estero Las Minas, ubicado en el extremo norte de la comuna, detrás de la población El Mirador, que era conocido desde los tiempos de la Colonia porque desde sus alrededores se extraía oro y que en forma repentina fue intervenido y secado para dar paso a plantaciones forestales, sin que su destrucción generara mayores reclamos de la comunidad, salvo unas pocas voces aisladas.

Durante los últimos años, vecinos han reportado que lentamente el estero Las Minas ha ido recuperando su agua, especialmente durante los inviernos.

Donde se generaron protestas ciudadanas, pero que nunca fueron atendidas por las autoridades, fue en la construcción de una central hidroléctrica de paso en el río Picoiquén, que abastece de agua potable a toda la capital de Malleco, proyecto que pese a la firme oposición de la comunidad, terminó siendo ejecutado de todas maneras y una parte de las aguas del río son desviadas para la generación de energía eléctrica.

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