Nueva herramienta del HHHA permitirá priorizar cirugías según la condición clínica de cada paciente

La iniciativa, impulsada por el Comité Quirúrgico, liderado por Dr. Gottschalk, y el Departamento de Gestión Clínica, permitirá considerar además del tiempo de espera, la complejidad de cada patología y los factores que pueden agravar la condición de los pacientes.

Avanzar hacia una forma más objetiva y equitativa de priorizar a los pacientes que esperan una cirugía, es el objetivo de la nueva herramienta desarrollada por el Departamento de Gestión Clínica junto a la Unidad Pre Quirúrgica del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena.

La propuesta busca incorporar distintos elementos clínicos a la priorización de los pacientes, de manera que la decisión no dependa exclusivamente de la fecha de ingreso a la lista de espera, sino que se evalúe también la complejidad del diagnóstico, el tiempo que lleva esperando y la existencia de factores agravantes. “Es una herramienta que permite priorizar a los pacientes según su complejidad, su patología, el tiempo de espera y los factores que puedan ir agravándola, lo que podría hacer más imperiosa su cirugía”, explica la Dra. Sofía Yévenes, médico anestesióloga y jefa de Unidad Prequirúrgica del HHHA quien añadió que, hasta ahora, la priorización de quienes ingresan a una tabla quirúrgica ha sido realizada principalmente por los equipos clínicos y sus respectivos jefes, quienes, desde su experiencia y conocimiento, determinan qué pacientes deben ser intervenidos primero.

La nueva herramienta busca apoyar ese proceso mediante un sistema de categorización que permita hacer explícitos los criterios utilizados y entregar un respaldo común para la toma de decisiones.

“No viene a reemplazar al médico ni el criterio clínico. Los médicos son expertos y llevan muchos años priorizando, pero esto los va a apoyar en esa labor y permitirá fortalecer este proceso, incorporando criterios clínicos sistematizados que complementen sus conocimientos y entreguen un respaldo común para la toma de decisiones. la indicación de quién se prioriza para cirugía y por qué”, señala la especialista.

La metodología considera un puntaje base asociado a la categoría del diagnóstico y, posteriormente, incorpora los factores agravantes particulares de cada paciente, obteniendo así una categorización final.

Para desarrollar la propuesta, el equipo de Gestión Clínica, liderado por el Dr. Leonardo Santander revisó evidencia disponible y utilizó herramientas de inteligencia artificial como apoyo para modelar alternativas de priorización. Posteriormente, junto a la Dra. Yévenes, se trabajó en la categorización de los diagnósticos y en la identificación de los factores que pueden modificar la prioridad de cada paciente.

Al respecto, Gonzalo Cortés, ingeniero de Gestión Clínica, explicó que “la conclusión del trabajo prioriza al paciente por la fecha de ingreso a la lista de espera, sus diagnósticos y sus agravantes, considerándolos en el puntaje final para darle un punto de categorización final. De esta manera, dos pacientes que llevan un tiempo similar esperando una intervención podrían tener prioridades diferentes si sus condiciones clínicas y factores de riesgo también son diferentes”.

Una herramienta que se adaptará a cada especialidad

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es que no se aplicará de manera idéntica a todos los equipos quirúrgicos. Cada especialidad presenta patologías y factores agravantes particulares, por lo que los criterios deberán ajustarse a las características de cada área, es decir “por cada equipo se va a ver qué es agravante para cada patología y así también va a ser específico para cada equipo. Ya que no todas las patologías son iguales”, explica la anestesióloga.

En este proceso cumple un papel relevante la Unidad Prequirúrgica, donde se recopila información clínica y social de los pacientes que permite contar con una visión integral de sus condiciones antes de una intervención. La enfermera coordinadora de la unidad, Sandra Moraga, explicó que “con la entrevista clínica y evaluación que se realiza en UPQ, podemos pesquisar patologías de base, los tratamientos que utiliza el paciente, cirugías previas, controles con otras especialidades y todos los antecedentes necesarios para que llegue de la forma más segura a pabellón”.

La herramienta se implementará inicialmente en la lista de espera quirúrgica No GES, donde existe un número importante de pacientes que esperan por una intervención. Posteriormente, se evaluará su utilización en otros ámbitos, incluyendo pacientes GES y situaciones de urgencias diferidas, considerando las particularidades y garantías propias de cada proceso.

El propósito final es que la pregunta ya no sea solamente “¿quién lleva más tiempo esperando?”, sino también “¿quién necesita ser operado antes y por qué?”. Una mirada que pone en el centro la condición particular de cada paciente y que busca que la priorización quirúrgica sea cada vez más transparente, trazable y sustentada en criterios clínicos.