Una trama de extrema violencia, planificación y desatados conflictos familiares quedó al descubierto tras el crudo homicidio de una trabajadora de 53 años, acontecido al interior de una vivienda en la calle República, en el sector Lechería de Loncoche. El caso, que mantiene conmocionada a la Región de La Araucanía, dio un vuelco radical tras confirmarse la detención de tres adolescentes de 17 años —entre ellos la propia hija de la víctima y su pololo— quienes habrían contratado a un tercero para ejecutar el brutal asesinato.
De acuerdo con los antecedentes proporcionados por el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, la génesis del crimen radicaba en una oposición absoluta de la madre a la relación sentimental que mantenía su hija. Ante esto, la adolescente y su pareja acordaron pagar la suma de $60 mil a un compañero de curso para que terminara con la vida de la mujer. La dinámica, captada posteriormente por cámaras de seguridad del sector, consistió en que la joven y su pololo salieron por la mañana dejando una ventana abierta, permitiendo el ingreso del ejecutor material, para luego regresar y simular el hallazgo del cuerpo.
Los peritajes forenses confirmaron el ensañamiento con el que actuó el autor material, reportando que el cuerpo de la víctima presentaba más de 80 lesiones entre fracturas y heridas cortopunzantes. Tras verse acorralados por la evidencia audiovisual recopilada por la policía, los tres menores terminaron por reconocer su participación en los hechos.
TRASFONDO
José Coronado Muñoz, esposo de la víctima, rompió el silencio ante los medios de comunicación manifestando encontrarse totalmente “destrozado” por la situación. El hombre reveló que, si bien llevaban 12 años separados de hecho, continuaban conviviendo bajo el mismo techo. En sus declaraciones, Coronado describió a la víctima como una mujer de temperamento fuerte —reconociendo incluso denuncias previas por violencia intrafamiliar en su contra— y detalló el complejo ambiente que se vivía en el hogar, marcado por malos tratos físicos y verbales reiterados hacia sus hijos desde que eran pequeños.
“Nunca hubo buen trato, hasta el último. Le dijo (a su hija) que era mucho pololo para ella. Yo escuchaba cuando me iba a trabajar que ella le gritaba. Mi hija todo el tiempo se encerraba en la pieza”, relató Coronado, explicando que la joven evitaba cualquier contacto con su madre.
A pesar del duro historial de abusos domésticos, el padre de la menor admitió que nunca sospechó un desenlace de esta magnitud. “Jamás pensé que mi hija iba a hacer eso. El vaso se rebalsó, pero no justifico lo que hizo”, reflexionó consternado ante la prensa.
AMPLIACIÓN DE LA DETENCIÓN
El Ministerio Público solicitó la ampliación de la detención de los tres imputados por un plazo de tres días con el fin de recopilar mayores elementos científicos y forenses que fortalezcan la carpeta investigativa. El tribunal accedió a la petición, fijando la audiencia de formalización de la investigación para este viernes a las 9:40 horas en el Juzgado de Garantía de Loncoche.
En dicha instancia, la fiscalía buscará levantar cargos por el delito de parricidio contra la hija de la víctima, mientras que los otros dos adolescentes implicados arriesgan ser formalizados bajo el cargo de homicidio calificado.


