Consejera Ana María Soto denuncia grave peligro de electrocución e incendio en más de 900 departamentos de Padre Las Casas

Los vecinos le manifestaron que se han registrado casos de personas que sufrieron descargas eléctricas al contacto con las cañerías de agua. Asimismo, informaron sobre una explosión que, si bien no dejó víctimas fatales, alertó sobre la energización de redes de gas, calefones, ventanas e incluso techos.

La consejera regional Ana María Soto denunció una situación de gravedad que afecta a los habitantes del sector conocido como “Vilumilla”, en Padre Las Casas, donde más de 900 departamentos sociales presentan fallas eléctricas que mantienen en vilo a la comunidad. El deterioro de las redes ha provocado que la corriente eléctrica se desvíe hacia lugares inusuales y peligrosos, tales como cañerías de agua potable, tuberías de gas, calefonts, ventanas y techumbres.

La consejera Soto fue enfática al describir la magnitud del peligro tras reunirse con los afectados, señalando que “es un grave problema que afecta a los vecinos de un sector antiguo de condominios. Esto es urgente, urgente; se han energizado los artefactos de la cocina, el baño y hasta las ventanas”. Según explicó la consejera regional, el origen del problema radica en que los edificios datan de 1993, una época en la que la normativa eléctrica nacional era mucho menos exigente que la actual, permitiendo estándares que hoy resultan insuficientes para la demanda de energía de los habitantes del sector.

Mónica Soto, dirigenta de Manquemalen, uno de los lugares afectados, detalló que ya se han producido incidentes donde los residentes reciben descargas eléctricas al realizar tareas cotidianas. Al respecto, relató que “ya tuvimos un evento donde hubo una persona que, al tocar la llave del agua, le daba la corriente, lo mismo las llaves del agua, las del gas; hay calefonts que se han reventado como tipo explosión”.

La representante vecinal explicó que, cuando se construyeron los edificios, la mayoría de los habitantes no tenían artefactos como secadoras de ropa, televisores grandes, aire acondicionado o estufas eléctricas. Sin embargo, a medida que han pasado los años, muchas familias han aumentado su consumo eléctrico, mientras el cableado solo está preparado para soportar la carga de los años 90.

PROBLEMAS DE INFRAESTRUCTURA
A los problemas eléctricos se suma el avanzado estado de corrosión de las estructuras comunes, especialmente en las vías de evacuación. Mónica Soto alertó que el óxido está destruyendo literalmente los accesos principales a las viviendas, manifestando que “se están cayendo los peldaños de las escaleras, es decir, el óxido se está comiendo el fierro y eso genera la destrucción de los escalones. Estamos hablando de que se construyeron en el año 93, entonces es más que obvio que las estructuras metálicas están con óxido; son escaleras que se usan día a día y tampoco tenemos escalera de emergencia”.

REUNIÓN CON EL SEREMI DE VIVIENDA
Ante la posibilidad de una tragedia que podría cobrar vidas o provocar un incendio, la consejera Soto gestionó una reunión urgente con el seremi de Vivienda de La Araucanía, Sergio Merino, a la que también convocó a los propios dirigentes vecinales para que expusieran el temor con el que conviven a diario.

Ana María Soto subrayó que, si bien existe la posibilidad de una asignación directa de recursos para arreglos transitorios, los vecinos han decidido esperar un programa regular para asegurar una reparación profunda, aunque esto no quita la necesidad de medidas de mitigación inmediatas. “No queremos lamentar alguna situación de un accidente fatal para quienes pasan más tiempo en los departamentos, como por ejemplo un adulto mayor, un niño o una persona con discapacidad, o que se desate un incendio. Un vecino nos contaba que explotó su calefont hace unos días, por lo que claramente aquí hay una emergencia”, afirmó.

La consejera regional añadió que esta situación es particularmente preocupante considerando que son 948 los departamentos afectados, donde residen cerca de 2.800 personas.
Tras escuchar los antecedentes y el clamor de las familias, el seremi Sergio Merino manifestó que “inicialmente vamos a hacer gestiones con la CGE para que nos pueda colaborar como primer órgano que tiene que velar por este tema de seguridad eléctrica”.

La autoridad de vivienda añadió que, tras realizar un levantamiento de información en terreno junto a la compañía eléctrica, se determinarán las medidas de urgencia y se buscará financiamiento para renovar el sistema eléctrico del sector y devolver la seguridad a sus residentes.