El guanaco prepara su histórico retorno a La Araucanía tras un siglo de ausencia

La llegada de los ejemplares está prevista para noviembre, momento en que ingresarán a un periodo de aclimatación y monitoreo veterinario continuo dentro de la Reserva Huellas de Lonquimay.

En el marco del Día Internacional del Guanaco que se celebró este 23 de agosto, el regreso de la especie a la cordillera de La Araucanía dejó de ser una promesa para convertirse en un proceso con fechas definidas. Un proyecto colaborativo liderado por la Fundación Luan, junto a la Fundación Huilo Huilo y Rewilding Argentina, busca restablecer progresivamente las poblaciones de Lama guanicoe en su hábitat histórico, apuntando a consolidar un corredor biológico transfronterizo conectado con la provincia de Neuquén, Argentina.

El guanaco, extinto de La Araucanía hace más de 100 años, es considerado el mayor herbívoro nativo de Chile, cumple un rol crucial como “arquitecto del paisaje”. Su presencia dinamiza la vegetación, redistribuye nutrientes, dispersa semillas y restaura interacciones clave en la cadena trófica, como su relación con el puma. Eduardo Arias, director de Conservación de la Fundación Huilo Huilo, destacó que la especie marcará un antes y un después en la regeneración ecológica de la zona. A esto se suma el potencial impulso al turismo de naturaleza en Lonquimay y el Geoparque Mundial Unesco Kütralkura mediante el avistamiento responsable de fauna.

El componente social ha sido el eje central de la iniciativa, enfocado en preparar el territorio antes de la llegada de los animales. En zonas como Liucura, donde predomina la actividad ganadera, se implementó el programa Guardianes del Luan con la escuela local para sensibilizar a niños y docentes sobre la especie. Como parte del trabajo territorial, los estudiantes viajaron a Huilo Huilo para conocer de cerca a estos animales, ausentes por generaciones en sus montañas.

Fernanda Barrera, veterinaria y coordinadora de Biodiversidad de la Reserva Huellas de Lonquimay, afirmó que la iniciativa representa más un desafío de convivencia con las comunidades que un problema biológico. En esa misma línea, Macarena Fernández, directora ejecutiva de Fundación Luan, enfatizó la importancia de conocer para cuidar y el valor del trabajo conjunto entre habitantes, operadores turísticos y entidades públicas.

La llegada de los ejemplares está prevista para noviembre, momento en que ingresarán a un periodo de aclimatación y monitoreo veterinario continuo dentro de la Reserva Huellas de Lonquimay. Este trabajo cuenta con la experiencia previa de Rewilding Argentina, organización referente tras la reintroducción del yaguareté en los Esteros del Iberá. Solo una vez superada esta etapa de adaptación se procederá a la liberación progresiva en el territorio, con la meta de reestablecer una población autosustentable a largo plazo en la cordillera.