En medio de los trabajos de reposición de energía a los clientes afectados por el frente de mal tiempo de la semana pasada, «hay personas que se están robando los cables, materiales y piezas que quedaron botadas por el viento. Son elementos vitales para el tendido eléctrico, como pernos y tensores, lo que está dejando nuevamente sin luz a familias que estuvieron días sin servicio, o retrasando las obras en el caso de quienes aún no cuentan con la luz reparada».
Con esta grave acusación, el seremi de Energía, Jorge Rathgeb, denunció una mala práctica que está retrasando la normalización del suministro a los hogares, haciendo aún más compleja la situación en el país y en La Araucanía. La autoridad añadió que «nada asegura que los cables, incluso los que están en el suelo, no estén energizados. Esto puede producir lesiones graves e incluso la muerte a quienes los toquen».
Por su parte, la empresa Frontel indicó que en comunas como Lautaro, Galvarino, Freire y Collipulli se ha detectado el robo de más de 4000 metros de cable de cobre, los que tendrán que ser repuestos, con los costos y tiempos de demora que esto conlleva. A esto se suma la sustracción de maquinaria de trabajo en terreno, como motosierras.
Esta situación se añade a las cuantiosas pérdidas que han sufrido históricamente las compañías distribuidoras debido al robo de cables y componentes de la red eléctrica.

