Gripe aviar: “No se puede descartar la transmisión de la gripe aviar de persona a persona”

Se estima que la intensificación agrícola y la producción ganadera en contacto con la vida silvestre están arrasando con los nichos ecológicos de las distintas especies y la deforestación.

Rodrigo Cruz, médico infectólogo y director del Centro de Diagnóstico e Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Valparaíso (UV) calificó como una situación que debiera ser considerada bajo el prisma de una alerta epidemiológica y no de alarma pública calificó la confirmación del primer caso de contagio humano de la gripe aviar en Chile”

Cruz sostiene además: “Llegó el momento de que las autoridades competentes refuercen y amplíen las medidas de prevención y resguardo contra esta enfermedad que adoptaron cuando se confirmó su presencia en aves y mamíferos marinos en nuestro país. En particular, aquellas destinadas a informar correcta y oportunamente a la población”

“Definitivamente, y para tranquilizar a la gente, creo necesario precisar que no estamos frente a una nueva pandemia, sino ante casos aislados de una enfermedad que cuando afecta a seres humanos suele causar infecciones pulmonares graves y, que por lo tanto presenta una elevada mortalidad, pero cuya transmisibilidad es muy baja. En otras palabras, estamos ante una patología de alcance global, pero de efectos acotados”.

TRANSMISION

Con respecto a que, hasta ahora no habría evidencia de que la gripe aviar se transmita de persona a persona sino sólo de animales al ser humano, el doctor Cruz advierte que eso no es efectivo.

“Esta enfermedad sí puede ser transmitida de persona a persona, pero hasta ahora se trata de casos esporádicos que han sido reportados hace unos años en algunos países asiáticos, principalmente -explicó el referido médico infectólogo, agregando- Esto se relaciona con las mutaciones que va sufriendo el virus H5N1, igual como ocurre con otros virus causantes de enfermedades similares, como la influenza, el MERS, el SARS e incluso la covid19. Por lo tanto, yo diría que es poco probable, pero no se puede descartar la transmisión de la gripe aviar de persona a persona”.

Frente a este panorama, el director del Centro de Diagnóstico e Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Valparaíso argumenta que de una vez por todas el ser humano debe tomar conciencia del impacto que su actuar está generando en el medioambiente.

“Cuidar la vida silvestre es clave para evitar que surjan nuevas pandemias en sociedades tan globalizadas, hiperconectadas y veloces como son la mayoría de las que interactúan hoy en nuestro planeta. Si no tomamos conciencia de esto, es muy probable que sigan apareciendo nuevos agentes infecciosos y debamos enfrentar nuevas emergencias sanitarias de características globales”, dijo Cruz.

Respecto de cuáles son los principales factores que siguen influyendo en la aparición de nuevos agentes infecciosos, Cruz asegura que son la caza y el consumo de carnes de animales silvestres o de animales domésticos que puedan estar en contacto habitual con los primeros.

Por lo anterior, el médico infectólogo de la UV formuló un llamado a las personas para que tomen conciencia y cuiden la vida silvestre, porque a su juicio es un factor que considerar en la aparición de nuevos agentes. A ello se suma, en su opinión, la intensificación agrícola y la producción ganadera en contacto con la vida silvestre, que está arrasando con los nichos ecológicos de las distintas especies y la deforestación.

“Afortunadamente, los avances que ha habido en vacunación, en el ámbito de la prevención y diversos desafíos relacionados con las capacidades para diagnosticar, tratar y curar las enfermedades de este tipo nos dan una ventaja. Sin embargo, la humanidad necesita un proyecto global de descubrimiento viral si queremos prevenir futuras pandemias, que permita ampliar la vigilancia viral zoonótica y capacitar a profesionales del área”, dijo Rodrigo Cruz.

El médico infectólogo estima que también hay que controlar la caza y comercialización de animales silvestres para consumo humano, potenciar funciones de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) y la Organización Mundial de Sanidad Animal, junto con limitar la crianza de alta densidad en zonas de contacto con vida silvestre y prevenir la deforestación.

Por Sergio Peña Herrera