Published On: Jue, Ago 10th, 2017

Familias en cuenta regresiva para cumplir el sueño de la casa propia en Angol

Comité “Unión hace la fuerza” levantó proyecto habitacional.

Junto a autoridades regionales y comunales, y los representantes de las 54 familias beneficiadas del comité de vivienda Unión Hace la Fuerza de Angol, se dio inicio formal a las obras de construcción de sus nuevas viviendas, entregando una solución definitiva a estas felices personas, quienes pronto verán cómo cambia radicalmente su calidad de vida, con este proyecto habitacional que tiene un costo de casi mil 100 millones de pesos.

La organización vecinal nació en 2011 con 70 socios, trabajando arduamente con las autoridades regionales y municipales. Tras presentar una solicitud de compra de terreno a la Subdere, el año 2015 se realizó una emotiva ceremonia donde se comunicó que fue aprobada esta compra, por lo que el comité pudo postular al Fondo Solidario de Elección de la Vivienda y en 2016 participar del diseño de sus futuras viviendas.

La intendenta de La Araucanía, Nora Barrientos, destacó cada uno de los logros, destacando que “esto significa materializar los sueños, generar esperanzas de un futuro mejor e ir construyendo también una sociedad más justa”.

La seremi de Vivienda y Urbanismo, Romina Tuma, dijo que el comité está a un paso de cumplir el sueño de tener un hogar, agregando que “ahora comienza el plazo para la construcción de las obras; el terreno ya fue entregado a la constructora, así que este será el último invierno que pasen en casa ajena, ya que el próximo lo pasaran en una casa propia”.

El alcalde de Angol, Enrique Neira, señaló que ha sido histórica la cantidad de subsidios entregados en la comuna de Angol, favoreciendo a muchos esforzados comités. “Como alcalde, comparto la felicidad de las familias y esperamos que de aquí a unos 350 o 400 días, tengan todos la posibilidad de tener las llaves de su casa propia”.

La presidenta del comité Unión Hace la Fuerza de Angol, Nury González,  indicó que “ha sido una ardua lucha; fuimos a ver el terreno y muchos adultos mayores que fueron, lloraron de la emoción porque ahora el sueño es un que se ve cercano, se palpa. No es lo mismo decir que se va a tener la casa a ya casi tenerla en las manos”.