Published On: Jue, Abr 13th, 2017

Índice de Desarrollo Humano

Escribe: Patricio Ramírez, coordinador Observatorio Económico y Social Universidad de La Frontera.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) acaba de publicar recientemente la versión 2016 del Índice de Desarrollo Humano (IDH). El IDH es un indicador creado por el PNUD en 1990 y utilizado para medir el nivel de desarrollo que tienen los países considerado no solo el tradicional enfoque económico o de ingresos, sino que incluyendo y considerando además aspectos que también inciden en la calidad de vida y desarrollo de las personas como salud y educación; con lo cual se convierte en un indicador de desarrollo más robusto que refleja de mejor manera el estado de desarrollo, ya que antes típicamente solo se medía a través del crecimiento económico. Se centra en tres dimensiones: la esperanza de vida al nacer; los años promedio de escolaridad; y el ingreso per cápita.

El propio informe señala que aunque, en promedio, todas las regiones han avanzado considerablemente en desarrollo humano entre 1990 y 2015, una de cada tres personas aún vive en contextos de desarrollo bajo. Los países desarrollados también enfrentan los problemas de la pobreza y la exclusión, más de 300 millones de sus ciudadanos y ciudadanas viven en pobreza relativa, más de un tercio de los cuales son menores de edad.

Según el valor del IDH se clasifica al país en cuatro rangos o categorías: “desarrollo humano bajo”; “desarrollo humano medio”; “desarrollo humano alto”; y “desarrollo humano muy alto”

Chile con 0, 847 puntos (de un valor máximo 1); se ubicó en el puesto número 38 del ranking entre 188 países, liderando el indicador en Latinoamérica y ubicándose en la categoría de países con “muy alto” desarrollo humano. El vecino más cercano fue Argentina en el lugar número 45 del ranking. El listado fue encabezado por Noruega, Australia y Suiza.

Aunque el indicador general de desarrollo humano muestra avances positivos para Chile, persisten desafíos en cuanto a inequidad e inclusión. Esto, porque el Pnud elabora paralelamente un IDH ajustado por la desigualdad, en el cual Chile retrocede 12 posiciones desde su lugar 38. Esto muestra que la desigualdad sigue siendo una traba a mayores niveles de desarrollo del país. De igual forma, y en línea con lo anterior, hay desafíos en lograr un desarrollo que incluya a toda la población, donde sus beneficios sean percibidos y valorados por todos, sin grupos excluidos. En este punto, el informe de Naciones Unidas menciona como ejemplo que las comunidades indígenas de América latina presentan en general mayores niveles de pobreza y menor escolaridad que el promedio general, tema que da muestra de que aún hay espacio para avanzar.