Published On: Lun, Nov 7th, 2016

El voto asistido que aún no es valorado

narcisa-lezano

Escribe: Narcisa Lezano Barriga, poetisa.

El 8 de junio del año del 2007 entró en vigencia la Ley 20.183 del voto asistido. El cual se le devolvía el derecho que se le había negado por muchos años a votar a las personas con alguna discapacidad. Pero cada vez que se acercan las elecciones, especialmente municipales, siempre escuchamos los mismos discursos de buena crianza o manipulaciones para así ganar votos y la inclusión cuya respuesta que debía ser por lo que significa el voto asistido no ha dado aún el resultado que se esperaba. Más aún, no se piensa que los votos de las personas con alguna discapacidad haya podido o puede cambiar una elección municipal. No entienden y por lo mismo, no aceptan que las personas con alguna discapacidad somos ciudadanos(as) iguales que los demás con nuestros derechos y con nuestros deberes en el quehacer de la comuna en que vivimos.

Por ello, quizás no entienden que deben mejorar la calidad de vida de las personas con alguna discapacidad. Pues, como es conocido por todos, la mayoría de ellas viven en condición de pobreza porque no pueden trabajar, porque reciben una pensión muy baja o porque cuesta mucho conseguirla; especialmente a las personas con discapacidad mental.

A causa que la Ley 20.422 de la Discapacidad, promulgada en el mes de febrero de 2010 tiene algunos vacíos legales, hay municipios que se aprovechan de ello y no están cumpliendo en la inclusión de la que tanto hablan en tiempo de campaña municipal y por los ciudadanos, quienes igual no respetan los estacionamientos para personas con alguna discapacidad.

Sabe a reiterativo lo que escribo, pero lo seguiremos escribiendo mientras no exista una inclusión real en el diario vivir de las personas con alguna discapacidad no solo por parte de las autoridades municipales, sino también por parte de quienes quieren serlo y en general por parte de la ciudadanía.

No es para nada democrático ni menos humano demostrar indiferencia o discriminación hacia las personas con alguna discapacidad antes o después de una elección municipal y estando en ella creer porque regala una silla de rueda con mucha publicidad para que se vote por ellos pueden hablar de una inclusión de verdad. Toda esta manipuladora actitud es una inmensa falta de respeto y solo creer que las personas con alguna discapacidad somos un instrumento estático para votar a causa del voto asistido. Cuando aún falta todavía mucho por hacer en la parte laboral y en acceso más expedito a nuestras calles, a nuestros lugares recreativos y, por supuesto, a nuestras municipalidades, las que, siendo las principales oficinas públicas de cada comuna, no entendemos por qué aún hay muchas vallas para entrar en ellas y, no son solo arquitectónicas.