Violento desalojo de terreno en las cercanías de popular balneario angolino

Los propietarios legales aseguran que la propiedad les pertenece desde hace más de 40 años y la familia expulsada afirma que habrían sido estafados.

Un desalojo se produjo este lunes en el sector de Cutipay, cerca del popular balneario de La Arcadia, en Angol.

Una receptora judicial, acompañada de un fuerte contingente de Fuerzas Especiales de Carabineros, llegó hasta los terrenos del Lote C, parcela 26, para hacer efectiva una orden de lanzamiento emanadas desde el Juzgado de Letras de Angol, tras un recurso judicial interpuesto por Julio Jaña, propietario del terreno, los que estaban siendo ocupados por la familia Escobar Marín.

La policía junto a la receptora y miembros de la familia Jaña intentaron ingresar al predio, encontrándose con la resistencia de la familia Escobar, produciéndose un enfrentamiento en el que debió intervenir Carabineros.

Pedradas, amenazas y muchos insultos fueron la tónica del proceso por cerca de una hora, hasta que la fuerza pública pudo contener la situación y recuperar el orden.

Según trascendió, si bien existe una resolución judicial emanada del Tribunal de Letras de Angol, la cual fue ratificada por la Corte de Apelaciones de Temuco y por la Corte Suprema de Santiago, para la familia Escobar esto no sería más que un supuesto fraude del cual fueron víctimas sus padres hace 40 años.

CONTRATO
Manuel Escobar Marín, uno de los hijos del matrimonio supuestamente estafado, relató que “mis padres hicieron con ellos en el año 1979 un contrato de arriendo de estas tierras por nueve años. Ellos eran analfabetos los dos. Ellos nunca vendieron. Después ellos le agregaron otro (número) nueve y el contrato quedó por 99 años. Después ellos se hicieron traspaso del terreno entre familiares y al final apareció que el terreno mis padres lo habían vendido. Eso nunca ocurrió, ellos engañaron a mis padres y ahora, con abogados a los cuales les pueden pagar porque tienen plata, nos quitan la tierra de la cual nosotros nos alimentamos y nos da para vivir”.

En tanto, Mireya Escobar Marín otra de las hermanas, asegura que los terrenos, poco más de 20 hectáreas, nunca se vendieron, sino que lo que se hizo entre su padre y Julio Jaña fue un contrato de arriendo. “Nosotros siempre hemos vivido aquí, trabajamos la tierra, vivimos de ella. Ellos hicieron sus chanchullos con los abogados y nos quitaron la tierra que mi papá se ganó con su esfuerzo”.

TOMA
Desde la otra familia, María José Jaña, una de las hijas de Julio Jaña, propietario legal del terreno, explicó que “este conflicto se generó hace tres años cuando la familia Escobar Marín se toma este terreno que mi padre compró hace 40 años. Ellos llegaron un día, sacaron los animales que allí teníamos pastoreando y se instalaron en él sembrando y plantando para su beneficio. Ante la negativa de diálogo con ellos, presentamos un recurso judicial ante el Juzgado de Letras de Angol, el que resolvió el lanzamiento de estas personas, dictamen que posteriormente ratificó la Corte de Apelaciones y la Corte Suprema. Hoy se está llevando a cabo esta orden de lanzamiento y hemos sido nuevamente insultados y agredidos por ellos en lo que ya se ha hecho una constante en todo este tiempo”.

María José Jaña denunció que durante estos años además han sido víctimas de violencia, amenazas, acoso y falsas denuncias que han perjudicado a ella y su familia, descartando la versión de la familia Escobar Marín, asegurando que cuentan con la escritura, los pagos y contratos que dejan claro que los terrenos fueron comprados de manera legal por su padre, Julio Jaña.

Si bien este lunes, tras el desalojo de las personas, la destrucción de una mediagua levantada en la propiedad y la rotura de un puente de acceso al terreno en cuestión, se dio cumplimiento a la orden judicial, para los involucrados el conflicto está lejos de terminar, por lo que no se descarta la solicitud de una custodia temporal en el lugar y evitar así hechos de mayor violencia.

Por Rodrigo Zurita.

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